Cómo La Española (45 años de historia) se pasó al QR sin dramas… y ahora el cliente pide con los ojos
Amando, dueño de La Española, lo dice tal cual: “o avanzas o te quedas estancado”. Con la carta en vídeo de Gourmeats el cambio fue tan fácil que ni se acuerda del proceso (y eso es buena señal). ¿Qué nota en sala? Que los camareros explican mejor, hay menos líos y menos errores, y al cliente le llama la atención porque el plato entra por los ojos. Y con el público extranjero, bendición: con la carta en inglés y francés, ahora piden y punto. La carta física sigue por ahí “por si acaso”… pero la que se entrega de verdad es el QR. Y Amando lo tiene claro: en nada, esto lo usará todo el mundo.
Menos líos en sala
El camarero lo explica mejor y se reducen errores
Turistas felices
Inglés y francés ahora piden sin complicaciones
Entra por los ojos
Vídeo que abre el apetito y engancha